Como escribir un blog y no morir en el intento

En este blog intentaremos solucionar esos pequeños problemas diarios que nos rondan en la cabeza intentando aconsejar desde un punto de vista más infantil para poder ver que la vida, no es tan difícil como la pintan

sábado, 29 de septiembre de 2012

Como hacer el peor cumpleaños sorpresa de la historia y no morir en el intento

Hace ya dos semanas que estaba preparando la fiesta sorpresa de 3 amigos míos. A pesar de las clases, los exámenes, las actividades extraescolares... conseguí sacar tiempo de donde no lo había y organizar lo que esperaba que fuese una fiesta perfecta.
Al principio todo iba bien, lucía el sol, hacía calor, todo parecía ir sobre la marcha... Se suponía que yo debía llevar a una de las cumpleañeras, a la que fue fácil convencer diciéndole que la llevaría a un sitio nuevo muy chulo, le puse una venda en los ojos para que fuese un lugar sorpresa y me encaminé al lugar de reunión. Mientras la esperaba ya me había encontrado con 3 compañeros, aunque me extrañó no haber visto a nadie más ya que era obligatoriamente  necesario pasar por mi ubicación para ir al lugar de encuentro, pero no le dí mayor importancia. Así pues, me encaminé con ella y al llegar vi que solo estábamos esos 3 y nosotras, seguí dándole vueltas y vueltas esperando que llegase más gente, pero parecía que nadie iba a venir. Por fin, una hora más tarde, comienza a llegar la gente, mi amiga histérica porque no dejábamos de andar, ya se había dado con cada uno de los árboles del lugar y porque estaba hasta las narices de la venda. A uno de los cumpleañeros, además, hubo que destaparle la sorpresa ya que no quería salir de casa por nada del mundo.
Pues bien, una vez reunidos todos, de haber cantado el cumpleaños feliz y de haber sacado las cosas comienza a hacer un frío digno de Diciembre y a chispear. Decidimos irnos a detrás de unos matorrales ya que nos protegerían del viento. Todo bien. Pero claro, la paz no suele durar mucho y a los diez minutos, cuando ya teníamos todo el campamento desplegado de nuevo, comienza a llover, y a llover, y a llover aún más fuerte.
Nos encontrábamos en mitad de un parque, junto a la playa, así que no había ningún lugar para refugiarse. Lo más cercano era un escenario destartalado al otro lado de la playa, así que volvimos a recogerlo todo y salimos corriendo ya que estábamos calados y algunos muertos de frío.
Llegados a dicho lugar, y habiendo desplegado todo por tercera vez, comenzamos lo que debería ser la fiesta, aunque más se asemejó (al menos a mi) a un pequeño infierno.
El que no estaba rompiendo cristales estaba intentando romper un palo, el que no una silla, y otro un sofá. Había alguno intentado tirar abajo una puerta y otros 2 peleando con fluorescentes que andaban por allí tirados.
A pesar de mis advertencias de que ese lugar pertenecía al bar de al lado, siguieron a lo suyo. Yo, que me pongo nerviosa muy fácilmente  intenté pararles con lo típico de "A que te arranco la cabeza como no pares" o "Como no dejes ese palo en el suelo te castro de una patada" aunque nadie pareció percatarse de mis advertencias. Como cada vez me sentía más angustiada comencé a contar (desde que iba a tercero o cuarto cuando me pongo nerviosa cuento números en voz alta, ya que, como es un ejercicio que tiene tu mente entretenida pero que no supone ningún esfuerzo, tranquiliza) pero ellos siguieron rompiéndolo todo. Una vez llegados al 400 (a partir del 300 conté mentalmente) comencé a leer un manga que le había regalado a uno de ellos para estar entretenida ya que cada vez me encontraba peor.
Pasada una hora más o menos, y cuando cada cual ya estaba a punto de romper el lugar en el que estaba, dos encargadas del bar salieron a darnos la típica reprimenda de "no podéis estar aquí" y todo eso.
La gran mayoría salió corriendo, y los 4 que no estábamos haciendo nada fuimos los que acabamos recogiéndolo todo ante la atenta mirada de las dos mujeres que no dejaban de despotricar contra nosotros.
Cuando volvimos a encontrarnos, y como estaba bastante enfadada, les recriminé su comportamiento, a lo que la subnormal de turno (la cual además no sé ni por qué vino ya que nadie la invitó) vino a decirme que me metiese en mis asuntos y que si tanto me molestaba me largase, y eso hice.
Acabé en una plaza, con un ataque de pánico, debido a la ira acumulada durante toda la tarde, que no me dejaba ni andar.
Dos amigas fueron las únicas que se dignaron a acompañarme al verme llorar mientras los demás se iban a una hamburguesería.
Tras unos 10 minutos fueron apareciendo, y yo seguía tirada en el suelo llorando.
Así fue, como después de dos semanas de esfuerzo, dedicación e ilusión, todo cayó en saco roto, ya que parecía que nadie había notado que se suponía que era una fiesta para estar todos juntos, y como yo, monté lo que fue la peor fiesta sorpresa de la historia.






Por cierto, yo no sé para que hago nada si después nadie se acuerda siquiera de mi cumpleaños, ni me regalan nada, ni siquiera queda nadie conmigo solo porque como es verano, o están de vacaciones, o en el pueblo o en nosedónde.
Esta será la última vez que me esfuerce en nada, si total, de que me sirve, la esperiencia me dice que es mejor quedarse al margen y pasar de todo como hace el resto. ¿De qué sirve ser una buena amiga? Nadie se da nunca cuenta de ello.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Como hacer una vuelta al cole y no morir en el intento

Desde que soy muy pequeña mi vuelta al cole llega un poco antes. Como tengo familia que trabaja en esas "cárceles trimestrales" suelo ir a ayudar desde la última o antepenúltima semana de Agosto. Voy, ayudo a limpiar, preparo las bolsas para la venta de libro, hago un poco el papel de secretaria, pinto patas de sillas y mesas, hago las etiquetas de los nombre... como veis todo super divertido.
Claro que no puedo hacer nada del trabajo del profesorado, pero bueno, ando por allí y paso el día.
No todo son cosas malas por supuesto, ya que el estar de espía entre esos extraños seres hace que te enteres de todo tipo de noticias y cotilleos de la vida personal y profesional de los mismos. También soy la primera en saber quien viene, quien se va, quien repite...y sí que es verdaderamente divertido.
Realmente no me importa ir, porque a decir verdad, a mi me gusta ir al colegio (Que le voy a hacer, soy más rara que un perro verde) y siempre espero con ilusión el mes de Septiembre. Mucha gente se pregunta cómo puedo soportar la vuelta al cole y más ir el primer día saltando y gritando "HI HI EVERYBODY" como si nada, pues ahí va.
Me llevo muy bien con mis compañeros de clase, así que después de pasar el verano de vacaciones y cada uno en su respectivo pueblo tengo bastantes ganas de verlos a todos.
Me alegro por las pequeñas cosas. Es decir, me ilusiono al ver los libros nuevos como cuando de pequeña abría los regalos de navidad, también al ver al uniforme, y al comprar el material escolar (me encanta comprar el material escolar, es tan bonito)
Tengo curiosidad. Al estar curioso sobre todo lo que va a cambiar te hace tener más ganas de empezar. Ya sea por los profes, los nuevos compañeros, las nuevas asignaturas... cualquier cosa puede ser de lo más emocionante si te lo propones.
Realmente este post acaba aquí porque esto es todo. Cada uno debe aprender a sobrellevar de la manera que le parezca más sencilla estos pequeños retos. Y si quieres que todo sea más divertido, busca un rival. Sí, alguien con quien competir en las notas para obligarte a esforzarte cada día, así cada examen, cada dibujo, cada redacción se convierte en todo un reto. Y al ganar habiendo esforzado segregas endorfinas, que hace que te sientas bien y como quieres volver a sentir esa sensación cada vez haces un esfuerzo mayor y cada vez se te hace más fácil y divertido así que ya sabes, A GANAR SE HA DICHO

sábado, 1 de septiembre de 2012

Como tener mala suerte y no morir en el intento

Hoy me ha dado por recordar como comenzó el Septiembre pasado. Al comenzar un ciclo nuevo con nueva tutora tuvo la maravillosa idea (ironía on) de describirnos a nosotros mismos con dos palabras y que los compañeros completasen el cuadro.
Yo (inteligente que fui) dije que soy perseverante (todos me dieron la razón) y despistada (aquí tampoco nadie objeto nada quitándome la razón) y después le tocó el turno a mis compañeros de completar mi descripción "es muy cabezota", "hay poca gente más borde", "tiene la misma memoria que mi pez"  y por último, mi favorito "no hay nadie en el mundo más torpe y con peor suerte que ella". -Gracias amigos, yo también os quiero ^-^-
La verdad es que no puedo negar nada, el ir al mismo colegio todos juntos desde que teníamos tres años ha hecho que nos conozcamos como hermanos, pero vamos que te lo digan a la cara tan tranquilos, duele un poquillo.
Realmente siempre he tenido mala suerte y siempre he sido muy, pero que muy torpe. Siempre ando con alguna herida, algún moratón, alguna cicatriz en alguna parte. Es muy raro que vaya de excursión, por ejemplo, y venga sana y salva. Hay veces que si voy a montar en bici (Por el carril bici, que es totalmente llano cuidado) mis padres me obligan a ir con móvil POR SI ME CAIGO. No porque me pase algo, me atropellen... ¡No! Porque suelo (sí, suelo) tropezar con los bordillos y caerme de bruces con bici incluída. 
Por ejemplo, el año pasado fuimos de excursión de fin de curso a hacer un sendero muy bonito que daba a un lago. Fui, todo muy bien, hasta que a la vuelta me tropecé con una piedra y caí rodando una cuesta llena de roquitas. Seguí caminando unos 5 o 10 minutos cuando oí a la compañera de delante gritar (yo iba mirando al cielo porque había un pájaro o algo así) mientras me señalaba la pierna; de la caída tenía una herida que iba del tobillo a la rodilla sangrando como una condenada (Y yo tan tranquila) 
Esto no es lo peor que me ha pasado, ni mucho menos. Ejemplos.
Cuando iba a tercero de primaria tuvieron que reconstruirme el dedo corazón de la mano izquierda. Sí, RECONSTRUIRME. Tuve que ir a urgencias ya que mientras estaba en clases de dibujo fui al baño a por agua y se me cerró la puerta de golpe quedando mi dedo atrapado (cabe decir que la puerta pesa una tonelada ya que es de madera buena) Tuvieron que llamar a mis padres y tuve que ir hasta la capital a cirugía ya que en las urgencias de mi ciudad no se podía (menos mal que soy de una provincia pequeña) Hombre también hay que decir que yo iba jugando a la Game Boy Advance con la mano derecha (Me acuerdo que me pasé un nivel de Spyro jeje)
Al año siguiente, en cuarto de primaria, estaba jugando con el perro de unos amigos de mis padres en un parque. Este se había sentado encima de mi chaqueta, así que lo abracé para empujarle hacía mi. El perro debió de ponerse nervioso, así que no se le ocurrió otra cosa que morderme en la cara. Tengo una cicatriz a un milímetro del ojo (en urgencias pensaron que me iba a quedar ciega porque por la sangre no se veía donde había mordido) además de pequeñas marquitas que se notan cuando sonrío en la mejilla. Justo al día siguiente fui de vacaciones con mis padres a San Sebastian y con dichos amigos, que como ella es enfermera me hizo las curas, y tengo el precioso recuerdo de por vida de esas fotos en las que parezco un cuadro de Picasso con toda la cara hinchada y llena de venditas y puntos de pegar (No pasé mayor vergüenza en mi vida)
Y como no, un año después de esto (Ya para hacer triplete) se me calló un cajón el el pie y estuve varios meses sin uña, con curas y sin poder llevar los zapatos del cole (estuve un mes yendo en crocs porque con el vendaje era el único calzado que me servía)

Hombre después mi mala suerte hay veces que también me libra de alguna cosilla. Por ejemplo, yo siempre he sangrado por la nariz con los cambios de temperatura bruscos (y viviendo en el norte sangro por la nariz día sí, día también) y mi antigua profesora siempre ha tenido fobia a la sangre. Así que me echaba de clase y yo me quedaba por el hall dando vueltas con un pañuelo ensangrentado mientras los demás profesores pasaban (solía hablar con algún castigado o algo así) 


Si tienes mala suerte (y eres tan torpe como yo) hay un par de truquillos:
Nunca salgas de casa sin "el botiquín de emergencia" Pañuelos (si puedes uno aparte empapado en agua oxigenada) tiritas, mecromina, ventolín (si eres asmático, que como no también lo soy) y las almohadillas. ¿Qué son las almohadillas? Pues si sangras por la nariz, las necesitas. En las farmacias hay como unos palitos que según entran en contacto con la sangre son como esponjitas y cortan la hemorragia bastante rápido (huelen un poco raro eso sí) Pero si tienes "la fortuna" de sangrar mucho ahora que el tiempo está loco te vendrán muy bien.
También has de recordar si vas de excursión por ejemplo mirar al suelo (tontería, pero si eres torpe tropezarás seguro si no lo haces) lleva una toalla de estas de los pies si vas por camino escarpado (así si te haces una herida grande en la pierna como me pasó a mí puedes limpiarla bien) 
AH! Y los más importante- Alguien con mala suerte nunca ha de ir a lugares peligrosos solo.





Por cierto mi dedo es normal después de todo, un poco más cuadradito, pero normal!!!